LOS SALPICONES, DESDE OTRA PERSPECTIVA DE LO OCURRIDO.

NO FUE UN ERROR, NI EQUIVOCACIÓN, SE HIZO LO QUE SE DEBÍA.- Por principio y aún cuando el protagonista principal ya reveló abiertamente su identidad, por respeto y acatamiento a lo que se ordena, solamente usaré su nombre, Arturo «N», sin entrar en detalles y solamente refiriendo los aspectos que el propio Arturo reconoce, destaca que tenía un dolor estomacal, que presentaba agitación corporal, de seguro que la doctora que lo atendió, en un consultorio anexo a una farmacia, no contaba con el equipo necesario, para revisar a quien ella vio como un caso sospechosos de coronavirus, lo que hizo fue recurrir al protocolo que indica la situación sanitaria, no hay ninguna intención de causar daño, a quien en ese momento era un paciente, ni los camilleros tiraron adrede a Arturo, ni las enfermeras en el IMSS, actuaron tratando de hacerle daño físicamente al momento de aplicarle el suero, es cierto que Arturo «N» podrá decirme, «como a ti no te pasó» y lo haría con justa razón, porque no podemos criticar a quienes pasan por alguna circunstancia penosa, cuando no estamos en sus zapatos, vivir los momentos que nuestro personaje pasó, a nadie se le desea, pero se debe entender que en las circunstancias actuales, andar enfermo en la calle, es un riesgo personal y para los demás, porque mientras son peras o son manzanas, lo más seguro siempre será lo inmediato, su condición de agitación, de temperatura, aun sin tos ni dificultad para respirar lo hacían sospechoso de coronavirus y la doctora procedió como Profesional de la salud.

EL CASO DE ARTURO, SÓLO DEMUESTRA LA PRESIÓN DEL COVID-19.- Tuve la oportunidad de mirar un Video, sobre los sistemas que emplean en la India, donde de seguro no hay una Comisión de Derechos Humanos, que impida implementar lo que las Autoridades han decidido, en el mencionado video oficiales de Seguridad, detienen a unos jóvenes que no estaban obedeciendo el aislamiento, bajan a los muchachos y los meten a una ambulancia, en la que estaba un falso infectado por coronavirus, los chicos se resistieron hasta donde pudieron, a que los ingresaran al vehículo, pero una vez dentro, el pánico y terror se reflejaba en sus rostros y en sus intentos de salir del transporte, desconozco lo que paso después de eso, es una lección fuera de los límites humanos, pero precisamente por no actuar de esa manera, pasa lo que estamos viviendo en San Luis, en donde si bien el problema no es extremo, eso se debe al buen trabajo del sector Salud, con el Gobierno del Estado al frente y la colaboración de la gente, la menos, que está recluida en sus casa, aquí se hace vigente lo que pronunció Winston Churchill, al término de la segunda Guerra Mundial, cuando el ejercito Inglés resistió los fuertes embates del ejercito Alemán, al respecto Churchill dijo: «Nunca tantos debieron tanto, a tan pocos», con la Pandemia en San Luis pasa igual, nunca tantos irresponsables e indolentes, están debiendo tanto a tan pocos, que siguen las indicaciones de Salud y reconocen los esfuerzos de Gobierno.

LO QUE NOS PASA EN EL MOMENTO, NOS PERMITE RECAPACITAR.- Casi estoy seguro Arturo «N», que en este momento puedes entender que no fuiste una víctima, que no hay razón alguna para denunciar a personal Médico, de Enfermería, Funcionarios e Instituciones, los relatos anteriores creo te dejan ver, que lo que viviste no obedece a una responsabilidad tuya, sino a lo que ha provocado la desesperación, el miedo, la inseguridad, derivados de la desobediencia de la gente, pero debemos ver el otro lado, como están todos los médicos, enfermeras, la Secretaria de Salud, Mónica Rangel, el Director de Salud Miguel Lutzow, sometidos a una presión por largas horas de trabajo, orientando a la gente para bajar las curvas de crecimiento de la pandemia y ver que gran número de personas no hacen caso y que en tu caso Arturo «N», quizá no te parezca, pero sufriste el efecto provocado por la irresponsabilidad de la gente, respeto lo que manifiestas en el video que subiste a las redes, pero me parece injusto que hagas una denuncia, en contra de la doctora que te recibió en el consultorio, los camilleros que de seguro nerviosos, te tiraron de la camilla, de las enfermeras que te dieron varios piquetes buscando la vena y más aún que denuncies a la doctora Mónica Rangel, quien ya tiene bastante con las presiones de cada día, en esta carga pesada de la pandemia, ni contra el IMSS, que tiene personas tóxicas, pero te aseguro que son muy pocas, creo Arturo, que en este momento podrías contribuir en mucho, para que con toda razón tu reclamo lo hagas, a quienes no colaboran en este problema, que es de todos, no de unos cuantos.

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