En un compromiso conjunto por la protección de la humanidad y la naturaleza, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) firmaron un convenio de colaboración que promoverá una asociación positiva para generar esquemas de trabajo destinados a llevar los derechos humanos, en particular en relación con la salud y el ambiente, a todos los ámbitos que requieren de su pleno goce a través de proyectos, estudios y resoluciones.
La firma de este convenio tuvo lugar el miércoles 21 de febrero en el patio del Edificio Central de la UASLP. Por parte de la universidad, rubricó el acuerdo el rector, el doctor Alejandro Javier Zermeño Guerra, y por parte de la CEDH, su presidenta, M. A. P. Giovanna Itzel Argüelles Moreno. El acto contó con la presencia del secretario general de la UASLP, Mtro. Federico Arturo Garza Herrera; el director de la Facultad de Medicina, Dr. Ismael Herrera Benavente; y el secretario ejecutivo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Lic. Juan Manuel Frías Sánchez.
Durante su intervención, la presidenta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, M. A. P. Giovanna Argüelles, destacó que este convenio permitirá acciones concretas para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030, asegurando que se logrará una retroalimentación a través de capacitaciones para fortalecer tanto a la institución como para beneficiar a la ciudadanía.
Por su parte, el doctor Alejandro Javier Zermeño Guerra señaló que para el año 2030 se buscará cumplir con los objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU y consideró este tipo de colaboraciones como fundamentales, especialmente al participar dos instituciones que comparten un objetivo común: el bienestar de la sociedad. «Esperamos que este tipo de convenios, con el entusiasmo de los investigadores, tenga un impacto positivo en beneficio de la sociedad», expresó.
Finalmente, el investigador universitario, Dr. Fernando Díaz Barriga Martínez, celebró el trabajo conjunto entre la UASLP y la CEDH y destacó que en julio de 2022, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el derecho humano a un ambiente limpio, sano y sostenible, sumándose al derecho a la salud y al derecho humano al agua para generar un concepto renovado de justicia ambiental.

