SECRETARÍA DE TURISMO INVITA A CONOCER EL ALTIPLANO POTOSINO, SIN SALIR DE CASA.

La Secretaría de Turismo de San Luis Potosí (SECTUR) invita a conocer más sobre el altiplano potosino, por lo que a continuación da a conocer algunos de los productos más representativos de esta región para que una vez pasado el periodo de contingencia sanitaria por COVID19, las y los visitantes puedan agendar su viaje a este interesante destino.

El Altiplano potosino es una región rica en recursos no solo minerales; la flora del desierto es muy variada y cambia con cada estación. En la primavera nos ofrece productos típicos de la cuaresma, como los cabuches (botón de la flor de biznaga) y las chochas (flor de izote o de maguey) preparados en guisos, en salmuera o en miel de piloncillo. También se encuentran los orejones de calabaza de Castilla.

Agosto es época de tunas y en el altiplano se cosechan muchas variedades, las más buscadas son la tuna blanca, muy jugosa y dulce; pero también existen la tuna cardona, roja y pequeña, esta última sirve para elaborar una de las bebidas típicas del altiplano: el colonche. Durante ese mes también es época de recolectar garambullos, el pequeño fruto rojo de un cactus, parecido a las moras.

La Secretaría de Turismo reitera que durante todo el año, aparte del mezcal, el Altiplano ofrece nopales, jacubes y palmitos, los cuales se preparan en guisos varios con carne de cerdo, pollo, conejo o en pastas y tartas, o bien en conserva o en escabeche.

Esta región de San Luis Potosí también ofrece platillos tan exóticos como el conejo y la rata de campo, ya sea preparados en caldo como con salsas de chiles secos o simplemente asados; la explotación del gusano rojo de maguey para consumo humano y los escamoles es reciente, pero han tenido gran aceptación entre locales y turistas.

Además, son típicas las gorditas de horno (que en algunas comunidades llaman condoches), las gorditas de queso, el cabrito en múltiples presentaciones, y los quesos de leche de cabra y de vaca. Uno de los platillos más famosos es el asado de boda, un adobo a base de chiles secos, hierbas y especias.

No faltan los dulces típicos a base de leche y nueces, las mermeladas, jaleas y conservas de los frutos de las huertas, como higos, membrillos y hasta nopal y tuna.

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